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Economía circular y desarrollo sostenible: nuestro trabajo
Nuestro planeta dispone únicamente de una cantidad limitada de recursos no renovables. Sin embargo, al ritmo actual de consumo de los recursos naturales, los ecosistemas de la Tierra no tienen capacidad para regenerarse.
Al mismo tiempo, la capacidad de los ecosistemas naturales para absorber la contaminación y los residuos derivados de las actividades humanas también es limitada, mientras que nuestra producción de residuos aumenta de forma exponencial en todo el mundo. Las cifras hablan por sí solas:
- 460 millones de toneladas de residuos plásticos se producen cada año y contaminan todos los medios, principalmente los terrestres;
- cada minuto se vierten 15 toneladas de plástico en el océano, donde los desechos plásticos representan el 85 % de los materiales contaminantes;
- si no se adoptan nuevas medidas de control eficaces, la producción de plástico podría duplicarse en 20 años y los residuos plásticos vertidos al océano podrían triplicarse de aquí a 2040;
- el sector de la construcción representa el 50 % de los recursos extraídos y el 35 % de los residuos generados en Europa;
- cada año se generan más de 92 millones de toneladas de residuos textiles y la industria de la moda es responsable del 10 % de las emisiones mundiales de CO₂.
7,2% de los recursos mundiales se reinyectan actualmente en el flujo circular de la economía, frente al 9,1 % en 2018.
Por ello, actuamos a diario, como agencia francesa de cooperación técnica internacional, para promover la economía circular y ayudar a nuestros países socios a aplicar políticas públicas sostenibles basadas en los principios de la economía circular y la sostenibilidad, ofreciendo alternativas reales a la economía lineal.
(fuente: Circularity Gap Report 2023)
Nuestras prioridades estratégicas
En un contexto de calentamiento global principalmente debido a las actividades humanas, es necesaria una transición rápida hacia una economía verde y circular. Se requieren profundos cambios de paradigma en la producción, el empleo, la educación, las políticas públicas y la fiscalidad para garantizar a todas las personas un futuro viable y sostenible.
Nuestra acción en materia de economía circular, al servicio del desarrollo sostenible de las sociedades, se articula en torno a dos ejes clave.
1. Luchar contra la contaminación marina y terrestre
Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de la población y proteger los ecosistemas, este eje estratégico apunta a reducir, desde su origen, las diferentes formas de contaminación, especialmente las relacionadas con los residuos plásticos y los vertidos industriales, agrícolas y domésticos.
Se basa en la puesta en marcha de sistemas eficaces de gestión de residuos, la regulación de las actividades contaminantes, la valorización de los residuos en una lógica de economía circular, la implantación de una gobernanza medioambiental inclusiva, así como la sensibilización ciudadana y la movilización de las autoridades locales.
Todo ello tiene como objetivo prevenir la degradación de los suelos, de las aguas continentales y de los medios marinos, al tiempo que se impulsan soluciones duraderas e innovadoras adaptadas a los contextos locales.
2. Favorecer la transición hacia una economía circular e inclusiva
Nuestra agencia apoya estrategias e inversiones a favor de una economía circular e inclusiva, acompañando una transformación estructural de los modelos de producción y consumo, y velando por que esta transformación beneficie al conjunto de los actores, incluidos los más vulnerables.
Esto se traduce en la adopción de políticas públicas ambiciosas, alineadas con los compromisos internacionales y adaptadas a las realidades locales. También implica estimular las inversiones en sectores sostenibles como el reciclaje, la reutilización, la reparación o el ecodiseño, esenciales para abandonar paulatinamente la economía lineal.
Mediante la creación de marcos normativos y regulatorios que incentiven el cambio, facilitando el acceso a la financiación verde y fomentando alianzas público-privadas, este eje contribuye a construir una economía circular y verde generadora de empleos dignos, cohesión social y resiliencia territorial.
«Hablar de la contaminación por plásticos es una forma de abordar otra manera de consumir y, más allá de eso, de pensar el residuo. Ese es precisamente el objetivo de la economía circular, que empieza con la prevención y la reducción de la producción de plástico, sin limitarse únicamente a la gestión de los desechos generados. Es una visión que intentaremos transmitir a nuestros interlocutores.»
- Coordinadora nacional del proyecto Rethinking Plastics - Circular economy solutions to marine litter para Vietnam
Nuestro marco de intervención
Nuestro trabajo cae bajo el espectro de las orientaciones de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, en particular el ODS nº 12, que fomenta el establecimiento de modos de consumo y producción sostenibles; el ODS nº 13, que invita a tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus repercusiones; el ODS nº 14, que busca conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible; el ODS nº 15, que anima a preservar y restaurar los ecosistemas terrestres.
Asimismo, apoyamos la iniciativa Fighting against plastic del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que pretende reducir la contaminación por plásticos, y nos alineamos con las prioridades de la Unión Europea, que trabaja a favor de la transición ecológica y de una economía verde y circular, en continuidad con el Acuerdo de París.
Así, seguimos las orientaciones del Pacto Verde Europeo (Green Deal) de la Comisión Europea, que incluye un conjunto de medidas legislativas e iniciativas políticas que abarcan diversos sectores, como la energía, la industria, el transporte, la biodiversidad y la agricultura.
Nuestros servicios
Los principios de la economía verde y circular todavía encuentran dificultades para generalizarse, pese a los esfuerzos notables de algunos países. La aplicación a nivel político, legislativo e industrial se ve frenada por problemas de gobernanza, lagunas normativas y un compromiso limitado del sector privado. Como consecuencia, ciertas regiones del mundo se enfrentan a un doble desafío: estimular el crecimiento y, al mismo tiempo, garantizar un futuro sostenible.
Nuestra agencia ha desarrollado una amplia gama de servicios específicos para promover la economía circular, que se estructura en torno a tres ejes clave:
- Reforzar el marco institucional y normativo favorable a la transición hacia la economía circular - Acompañamos a las autoridades nacionales en sus acciones destinadas a promover el diálogo entre los actores implicados en la elaboración o actualización de marcos estratégicos de lucha contra la contaminación y el intercambio de información y conocimientos sobre economía circular. También las apoyamos en la elaboración de políticas públicas que armonicen y refuercen las medidas adoptadas para reducir la contaminación y definir un marco jurídico adecuado que favorezca la circularidad de la economía. Nuestros proyectos incluyen actividades de sensibilización y de refuerzo de capacidades técnicas de las partes interesadas en materia de lucha contra la contaminación, en particular para fomentar la adopción del principio de responsabilidad ampliada del productor (RAP) en las políticas locales.
- Aplicar la economía circular en los territorios - Apoyamos a las autoridades locales en el despliegue de estrategias circulares a escala territorial mediante diagnósticos sectoriales y la construcción conjunta de planes de acción o soluciones adaptadas. Nuestra acción se centra también en la dinamización de los ecosistemas locales y la sensibilización de los actores, el refuerzo del reciclaje de productos y materiales optimizando la recogida, la clasificación y la valorización de los residuos, así como en la prolongación de la vida útil de los productos mediante el desarrollo de cadenas de reciclaje, reutilización o reparación (espacios compartidos, centros de reutilización y reparación).
- Transformar los sistemas de producción y acompañar la evolución de los modos de consumo - Acompañamos a nuestros socios en el refuerzo de las capacidades de los actores y agrupaciones profesionales para establecer un marco normativo e integrar criterios circulares en las inversiones y en la financiación de programas. Nuestros proyectos incluyen también la sensibilización sobre los retos asociados al consumo excesivo, la promoción de prácticas de consumo responsable, la adopción de circuitos cortos y el uso de recursos renovables y reciclados, y pueden contribuir al desarrollo de campañas de información sobre la importancia de la separación, la reutilización y el reciclaje. Por último, apoyamos las iniciativas ciudadanas locales que promueven comportamientos responsables y sostenibles, en particular a través de soluciones innovadoras como la economía de la funcionalidad (alquiler, uso compartido, mantenimiento) y el abastecimiento sostenible.
FAQ
Saber más sobre economía circular
La economía circular es un modelo económico que busca reducir el consumo de recursos naturales y minimizar la generación de residuos, prolongando la vida útil de los productos, favoreciendo el reciclaje, la reutilización, la reparación y repensando los modos de producción y consumo. Se opone al modelo de economía lineal «extraer, producir, consumir, tirar» y se inscribe en una lógica de protección de los ecosistemas y de desarrollo sostenible.
En un contexto de calentamiento global, la transición rápida hacia una economía verde y circular se caracteriza por varios pilares:
- Abastecimiento sostenible: tener en cuenta los impactos ambientales y sociales de los recursos utilizados, especialmente los asociados a su extracción y explotación.
- Ecodiseño: integrar los impactos ambientales en todo el ciclo de vida de un producto desde su concepción.
- Ecología industrial y territorial: mutualizar flujos de materiales, energía, agua, infraestructuras, bienes y servicios entre varios actores económicos.
- Economía de la funcionalidad: priorizar el uso frente a la propiedad, ofreciendo un servicio en lugar de un bien.
- Consumo responsable: considerar los impactos ambientales y sociales en todas las etapas del ciclo de vida del producto, tanto en las compras públicas como privadas.
- Prolongación de la vida útil de los productos: reparación, venta o compra de segunda mano, donación, reutilización y reuso.
- Mejorar la prevención, la gestión y el reciclaje de los residuos.
Este funcionamiento se basa en la cooperación entre poderes públicos, sector privado y sociedad civil.
La economía circular es un motor estratégico de desarrollo sostenible, ya que busca estimular el crecimiento económico garantizando un futuro sostenible para el planeta.
Contribuye a alcanzar varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, en particular:
- ODS nº 12: producción y consumo responsables;
- ODS nº 13: lucha contra el cambio climático;
- ODS nº 14 y 15: protección de los ecosistemas terrestres y marinos.
Además, la economía circular puede favorecer la creación de empleos dignos, la reducción de desigualdades mediante la inclusión de actores vulnerables y el refuerzo de la resiliencia territorial.
La economía circular contribuye a proteger el medioambiente porque:
- disminuye la extracción de recursos no renovables (materias primas);
- limita las emisiones de gases de efecto invernadero;
- previene la contaminación de suelos, aguas y aire, especialmente mediante una gestión más eficaz de los residuos plásticos e industriales y la prolongación de la vida útil de los productos.
Por ejemplo, mediante el proyecto Rethinking Plastics, Expertise France apoya soluciones circulares para reducir la contaminación marina en siete países de Asia oriental y sudoriental.
La transición hacia la economía circular plantea varios desafíos:
- la necesidad de una mayor acción de los gobiernos nacionales y locales en torno a la transición hacia una economía circular: leyes, normativas y fiscalidad adaptada, sistemas de responsabilidad ampliada del productor (RAP), ejemplaridad de las autoridades locales y nacionales;
- la movilización de todos los actores para permitir una transición real y un cambio a gran escala: movilización de la ciudadanía, del sector privado formal e informal, educación ambiental, implicación de la comunidad científica;
- la transformación de los modelos económicos lineales (producir, consumir, tirar) hacia modelos de economía circular.
Expertise France actúa para superar estos obstáculos reforzando las capacidades de los actores públicos, estructurando los sectores RAP y apoyando políticas de consumo responsable.
La economía circular funciona en ciclo cerrado: los productos, materiales y recursos se mantienen en circulación el mayor tiempo posible. La economía circular sigue las siguientes etapas:
- Diseño sostenible: transformación de los sistemas de producción;
- Consumo sobrio: fomento de los circuitos cortos y reducción del despilfarro;
- Reutilización y reparación: prolongación de la vida útil de los productos;
- Reciclaje y valorización: recogida, clasificación y transformación de los residuos.
Nuestros proyectos
SWITCH hacia la economía circular en África oriental y austral
En curso
2025 - 2029
Donantes : Unión Europea, Estado alemán
Apoyo a la Asociación de los Estados Ribereños del Océano Índico
En curso
2024 - 2027
Donantes : Agence française de développement
Datos clave
- 10 países cubiertos
- 31 milliones de euros en proyectos activos