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Energía, recursos y desarrollo sostenible: nuestro trabajo e impacto
El consumo y la producción de energía no dejan de crecer en el mundo, con costes importantes para las empresas, la ciudadanía y los Estados. Las crisis energéticas recientes ilustran las fragilidades de sistemas muy diversos frente a riesgos como la fluctuación de los precios de la energía, los conflictos, los fenómenos climáticos extremos o los incidentes técnicos.
La importancia económica de las infraestructuras y de las cadenas de valor energéticas, la diversidad de tecnologías y de modelos de organización, las inversiones públicas y privadas, así como los empleos que generan, hacen que las decisiones en materia de energía y recursos sean complejas, ya que implican numerosos retos técnicos y socioeconómicos a largo plazo.
El papel de nuestra agencia en el ámbito de la energía se basa en gran medida en nuestra capacidad para cuestionar y poner en perspectiva una determinada organización del sector energético, creando las condiciones para un diálogo sereno sobre las alternativas posibles con todos los actores implicados. Como integrador de experiencia europea, local e internacional en energía y medioambiente, actuamos en una gran variedad de contextos geográficos, con 8 proyectos activos en este sector, repartidos en 58 países de intervención en 2025.
800 de personas en el mundo no tienen acceso a la electricidad
800 millones de personas en el mundo no tienen acceso a la electricidad y el 50 % de ellas vive en África subsahariana, lo que les obliga a recurrir a la leña y al carbón vegetal, o a generadores costosos y contaminantes para cocinar, calentarse e iluminar viviendas y empresas (fuente: AFD).
Nuestras prioridades estratégicas
La energía constituye un reto fundamental para el desarrollo y la lucha contra la pobreza. Sin embargo, el sector energético es actualmente responsable de la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que convierte la descarbonización y la seguridad energética en un desafío central de resiliencia frente al cambio climático y de gestión responsable de energía y recursos naturales.
La organización del sector energético en cada país se basa en decisiones históricas, fruto de compromisos y relaciones de fuerza entre actores locales, nacionales e internacionales, específicos de cada contexto. La política energética es la piedra angular para lograr numerosos Objetivos de Desarrollo Sostenible y el cumplimiento del Acuerdo de París sobre el clima, por lo que nuestra ambición es acompañar en todo el mundo las transformaciones sociales ligadas a la evolución de los sistemas energéticos, para promover un acceso universal a servicios eficientes y a energías descarbonizadas.
Como agencia pública francesa de cooperación técnica internacional, acompañamos a los actores públicos y privados en sus retos de transición energética y de acceso universal a la energía. Nuestra acción se articula en torno a tres ejes principales:
- Desarrollo de energías renovables y eficiencia energética: acompañamos a las instituciones en la integración de las energías renovables y de la eficiencia energética en sus políticas públicas y marcos normativos, reforzamos las capacidades de las compañías nacionales de electricidad para la integración de las energías renovables en la red y asesoramos a organizaciones regionales e internacionales especializadas en energía en la elaboración y aplicación de estrategias y programas.
- Acceso universal a la energía: apoyamos la puesta en marcha de marcos institucionales y políticas públicas favorables a la electrificación rural, con el objetivo de asegurar el acceso a la energía para todas las personas. Acompañamos a las entidades contratantes nacionales y locales en el diseño, construcción y gestión de infraestructuras de energías renovables y fomentamos iniciativas que vinculan acceso a la energía y desarrollo económico en beneficio de las poblaciones locales.
- Promoción de inversiones verdes: acompañamos a bancos privados y actores públicos en el despliegue de instrumentos de financiación de inversiones orientadas hacia la eficiencia energética, las energías renovables y el acceso a la energía. Identificamos proyectos relacionados con las mismas, que sean sostenibles y rentables (estudios de viabilidad técnico-económica, análisis de expedientes y asesoramiento a empresas).
Nuestro marco de intervención
Dado que la transición energética es uno de los principales instrumentos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, nuestra acción se inscribe en las prioridades definidas en las Conferencias de las Partes (COP) organizadas bajo los auspicios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
Otros compromisos internacionales adoptados en foros multilaterales fijan objetivos específicos a favor de la transición energética. Es el caso, por ejemplo, de la Declaración de Chaillot de marzo de 2024, iniciativa coordinada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Gobierno francés, mediante la cual 70 países se comprometieron con el objetivo de edificios con neutralidad en carbono a través de incentivos financieros o normativos.
© François Lenoir / Expertise France
También somos un importante canal de transmisión del compromiso político y financiero (interno y externo) de la Unión Europea a favor de la lucha contra el cambio climático, contribuyendo a la creación de un marco multilateral favorable. Francia participa en este esfuerzo global de aceleración de la transición energética a través de su política de desarrollo, situando la descarbonización entre sus prioridades estratégicas.
En junio de 2023, durante la Cumbre para un Nuevo Pacto Financiero Mundial, traducida en el Pacto para la Prosperidad, las Personas y el Planeta (4P), Francia y sus socios reafirmaron que ningún país debería tener que elegir entre la lucha contra la pobreza y la preservación del planeta, así como su apoyo al desarrollo de infraestructuras sostenibles, concebidas para ser duraderas y tener en cuenta los riesgos ambientales y sociales.
En este contexto, el Consejo Presidencial de Desarrollo (CPD) ha fijado como primer objetivo acelerar la salida del carbón y financiar energías renovables en los países en desarrollo y emergentes, con el fin de limitar el calentamiento global a 1,5 °C.
Nuestros servicios
Nuestros servicios, dedicados a la transición energética de nuestros socios, se estructuran en torno a tres ejes clave:
- Compartir experiencias y ofrecer herramientas para la toma de decisiones -
Cooperación regional, desarrollo y modernización de redes, desarrollo de energías renovables, refuerzo de la eficiencia energética, viajes de estudio temáticos, lanzamiento y coordinación de estudios sobre la viabilidad técnico-económica o el impacto de inversiones o reformas. - Concebir conjuntamente y aplicar soluciones innovadoras - Apoyo a las autoridades locales en la planificación energía/clima, puesta en marcha de proyectos piloto para experimentar soluciones innovadoras, apoyo a las iniciativas del sector privado o asociativo que contribuyan al refuerzo de las políticas públicas, lanzamiento y seguimiento de convocatorias de proyectos.
- Acompañar a los socios en decisiones energéticas de largo plazo - Acompañamiento de reformas de mercado y tarifarias (u otros marcos de préstamo), elaboración de hojas de ruta para la descarbonización y la transición justa, creación y dinamización de plataformas de intercambio nacionales, regionales o mundiales, apoyo a la coordinación de iniciativas de operadores y financiadores, facilitación del diálogo de política pública, sensibilización de usuarios y responsables políticos, apoyo a la comunicación, modernización del marco legislativo y normativo.
FAQ
Saber más sobre energía y recursos.
Aunque suelen utilizarse como sinónimos, una fuente de energía se refiere al origen o fenómeno físico del cual se puede extraer energía, como la radiación solar, el viento, o el calor de la tierra. Por otro lado, un recurso energético representa la cantidad total de esa fuente que se encuentra potencialmente disponible y técnicamente explotable para el uso humano. Por ejemplo, el sol es la fuente, pero el recurso energético es la radiación específica captada y transformada mediante infraestructuras tecnológicas.
La distinción fundamental radica en la tasa de regeneración y el impacto ambiental. Las energías renovables (solar, eólica, hidroeléctrica, biomasa) provienen de fuentes naturales que se reponen constantemente, lo que las hace virtualmente inagotables a escala humana.
En cambio, los combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas natural) proceden de materia orgánica acumulada durante millones de años y sus reservas son finitas. Además, su combustión es la principal causa de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Nuestros proyectos
Datos clave
- 8 proyectos activos
- 58 países de intervención
- 16,3 milliones de euros ingresados en 2023